La diferencia entre una traducción amateur y una localización profesional no es la gramática. Es la terminología.
Si utilizas la IA para traducir tu sitio web, el catálogo de productos o la interfaz de tu app, la IA ofrecerá traducciones gramaticalmente perfectas. Pero la gramática no es suficiente. La IA necesita saber cómo habla específicamente tu empresa.
Si tu software tiene una función llamada “Smart-Sync”, no querrás que la IA la traduzca literalmente al español en una página y al francés en otra. Querrás que quede fijada como “Smart-Sync” a nivel global.
Para lograr esto, necesitas un Glosario de Traducción. Esta guía te enseñará a crear un glosario ágil y altamente efectivo que obligue a cualquier motor de traducción por IA a respetar la voz de tu marca, siguiendo un flujo de trabajo de traducción CSV profesional.
Regla 1: Manténlo ágil (el límite de 50 palabras)
El mayor error que cometen los equipos al crear un glosario es tratarlo como un diccionario. Añaden cientos de sustantivos y verbos comunes.
No hagas esto.
Cuando sobrecargas una IA con reglas genéricas, restringes su capacidad para construir frases naturales y fluidas. Un glosario no es para palabras comunes: es para excepciones. Un glosario corporativo de primer nivel rara vez supera los 50 términos.
Solo debes añadir una palabra si la traducción predeterminada de la IA fuera activamente incorrecta para tu marca. También hay una razón mecánica: cada término que guardas se envía con cada solicitud de traducción coincidente, por lo que una lista excesiva se paga en cada archivo en lugar de una sola vez al escribirla.
- Cientos de sustantivos y verbos comunes
- Cada término viaja con cada solicitud coincidente
- El motor se ve limitado donde debería ser fluido
- De 20 a 50 términos que la IA traduciría mal
- Nombres de marca, etiquetas de interfaz, jerga interna
- Todo lo demás se deja en manos del motor
Categoría 1: La lista de “No Traducir” (DNT)
Empieza enumerando las palabras que nunca deben cambiar, independientemente del idioma de destino. Son las más fáciles de identificar y las más críticas de proteger.
- Nombre de la empresa: AI Glot sigue siendo AI Glot.
- Líneas de productos trademark: Nike Air Max no se convierte en Nike Air Maximum en francés.
- Tecnologías propias: Si tu aspiradora utiliza “Cyclone-V Tech”, mantenlo así.
Una entrada de “no traducir” no congela la fila en la que aparece. Congela el término, y la frase construida a su alrededor se traduce con normalidad.
Nike Air MaxSmart-SyncRuns Smart-Sync every hour.Lance Smart-Sync toutes les heures.Categoría 2: Elementos de UI y navegación (para Software/SaaS)
Si estás traduciendo una interfaz de aplicación, la coherencia es fundamental para la experiencia del usuario. Si un usuario hace clic en un botón llamado “Repositorio”, espera que el título de la página correspondiente también sea “Repositorio”.
Identifica los sustantivos y verbos clave de tu interfaz:
- Sustantivos: Dashboard, Espacio de trabajo, Ajustes, Repositorio, Perfil.
- Verbos: Desplegar, Confirmar, Sincronizar, Suscribirse, Cancelar.
Decide exactamente cómo deben traducirse en el idioma de destino y fíjalos en el glosario.
Categoría 3: Jerga del sector y acrónimos
Cada sector tiene una terminología especializada que los modelos de IA genéricos podrían malinterpretar.
- Marketing: SEO, ROAS, CTR, Landing Page.
- E-commerce: SKU, Dropshipping, Checkout, Carrito. La traducción de catálogos de productos especializada a menudo requiere mantener estos términos en inglés.
- Tecnología: SaaS, API, Endpoint, Webhook.
Decide si quieres localizar estos acrónimos (por ejemplo, en francés, CEO suele traducirse como PDG) o si prefieres obligar a la IA a mantener el acrónimo en inglés por ser el estándar del sector.
Categoría 4: Preferencias de tono de marca
A veces, una palabra tiene varias traducciones válidas, pero tu marca prefiere una sobre las demás.
Por ejemplo, la palabra inglesa “Customer”:
- Una marca de lujo podría querer traducirla como “Cliente”.
- Una startup tecnológica podría preferir “Usuario”.
- Una tienda minorista podría preferir “Comprador”.
Si un sustantivo fundamental define tu relación con tu audiencia, pon tu traducción preferida en el glosario para anular la elección genérica de la IA. Aquí es donde un glosario demuestra su valor: no en palabras con una traducción obvia, sino en palabras donde dos respuestas son defendibles y solo una es la tuya.
Cómo implementar tu glosario
Una vez que tengas tu lista de 20 a 50 términos, es hora de aplicarla a tu flujo de trabajo.
Si utilizas una plataforma dedicada a la traducción de archivos como AI Glot, la implementación del glosario ya viene integrada en el sistema. Es la mejor manera de traducir productos de Shopify manteniendo tu terminología intacta.
- Ve a la sección del Glosario.
- Selecciona tu par de idiomas (por ejemplo, inglés a español).
- Introduce tus términos de origen y términos de destino (si es un término que “No debe traducirse”, pon la misma palabra en inglés en el campo de destino).
- Ejecuta tu lote de traducción.
La plataforma analizará tu CSV y, cada vez que la IA encuentre un término de tu glosario, aplicará estrictamente tu regla antes de traducir el texto circundante.
Esto se hace una vez, no una vez por lote. El glosario reside en el espacio de trabajo, vinculado a su par de idiomas, y se aplica automáticamente cuando se crea el plan para un archivo nuevo. Se lee en ese momento y se mantiene durante toda la ejecución, por lo que editar un término mientras un lote se está traduciendo afectará al siguiente lote y no al que está en curso.
- 1Añadir el términoUna vez, para un par de idiomasEn tu espacio de trabajo
- 2Sube cualquier archivo posteriorLa próxima semana, el próximo trimestreCualquier formato compatible
- 3Aprobar el planEl glosario se lee aquíCaptura realizada
- 4Cada cadena lo respetaNo hay nada que volver a introducirEn el resultado
Al dedicar 15 minutos a definir tus términos clave, garantizas que la voz de tu marca se mantenga coherente en miles de páginas y productos. Regístrate en AI Glot para ver cómo aplicarlo en tu próximo lote.